“No le creas más que a tu gusto”

Tomado de: http://culto.latercera.com/2018/07/23/le-creas-a-gusto-la-carta-en-donde-sergio-larrain-ensaya-empezar-a-fotografo/

 En 1982, el prestigioso fotógrafo chileno que alguna vez recorrió el mundo con su cámara Leica para inmortalizar personas e instantes únicos, escribió una carta buscando inspirar a su sobrino. Autor de libros como El rectángulos en la mano y Valparaíso, en 1959, y gracias a Henri Cartier-Bresson, Larraín entró como miembro asociado de la notable agencia Magnum, donde publicó buena parte de su obra visual.  El juego es partir a la aventura, como un velero, soltar velas. Ir a Valparaíso, o a Chiloé, por las calles todo el día, vagar y vagar por partes desconocidas, y sentarse cuando uno está cansado bajo un árbol, comprar un plátano o unos panes y así tomar un tren, ir a una parte que a uno le tinque y mirar, dibujar también y mirar. Salirse del mundo conocido, entrar en lo que nunca has visto, dejarse llevar por el gusto, mucho ir de una parte a otra, por donde te vaya tincando. De a poco vas encontrando cosas y te van viniendo imágenes, como apariciones las tomas.  Sigue lo que es tu gusto y nada más. No le creas más que a tu gusto, tú eres la vida y la vida es la que se escoge.   Bueno, con esto tienes para comenzar. Es mucho vagabundeo, estar sentado debajo de un árbol en cualquier parte. Es un andar solo por el universo. Uno nuevamente empieza a mirar, el mundo convencional te pone un biombo, hay que salir de él durante el período de la fotografía.

En 1982, el prestigioso fotógrafo chileno que alguna vez recorrió el mundo con su cámara Leica para inmortalizar personas e instantes únicos, escribió una carta buscando inspirar a su sobrino. Autor de libros como El rectángulos en la mano y Valparaíso, en 1959, y gracias a Henri Cartier-Bresson, Larraín entró como miembro asociado de la notable agencia Magnum, donde publicó buena parte de su obra visual.

El juego es partir a la aventura, como un velero, soltar velas. Ir a Valparaíso, o a Chiloé, por las calles todo el día, vagar y vagar por partes desconocidas, y sentarse cuando uno está cansado bajo un árbol, comprar un plátano o unos panes y así tomar un tren, ir a una parte que a uno le tinque y mirar, dibujar también y mirar. Salirse del mundo conocido, entrar en lo que nunca has visto, dejarse llevar por el gusto, mucho ir de una parte a otra, por donde te vaya tincando. De a poco vas encontrando cosas y te van viniendo imágenes, como apariciones las tomas.

Sigue lo que es tu gusto y nada más. No le creas más que a tu gusto, tú eres la vida y la vida es la que se escoge. 

Bueno, con esto tienes para comenzar. Es mucho vagabundeo, estar sentado debajo de un árbol en cualquier parte. Es un andar solo por el universo. Uno nuevamente empieza a mirar, el mundo convencional te pone un biombo, hay que salir de él durante el período de la fotografía.